imaginar es lo que sucede antes de que algo se conforme, se derive en acción. La acción se activa con un primer impulso, un paso que abre senda, una senda que genera caminos, caminos que tejen redes, redes que conectan.
en la imaginable queremos generar ese contexto que da impulso a la creación, ser el espacio que alimenta un intercambio que teje redes colaborativas de expansión y transformación, donde se trasciendan las fronteras del sector visibilizando temáticas que consideramos importante promover.
La imaginable es, somos, una asociación de gestión cultural transformadora y consciente, iniciada y coordinada por y para artistas, donde actuar de puente, de urdimbre, que conecta la práctica artística con el tejido cultural y social de la ciudad y del medio rural. Activamos la acción y producción artística a través del desarrollo de iniciativas que fomenten el diálogo y la investigación en las artes, como residencias artísticas, exposiciones, mesas redondas, encuentros, charlas y otras actividades participativas que sostengan la generación de espacios de intercambio y aprendizaje.
Nuestro propósito: hacer una gestión cultural que visibilice, teja y expanda el arte como discurso transformador.
Nuestra cultura:
“el arte es una resistencia necesaria”
“lo imaginable es un horizonte de posibilidades”
“la creación artística crece cuando se comparte”
“el bien común es el tejido que nos sostiene”
El equipo somos: Marta Goro & Ro Trejo. Y contamos con el apoyo de Silvia Cuenca Sanz, Irene Izquierdo y DosJotas, además de una red de colaboradoras que nos ayuda a impulsar nuestra actividad.
Desde 2023 programamos culturalmente un espacio en Carabanchel, Madrid: la nave imaginable
Dos artistas. Dos periferias. Dos dispositivos que no se pliegan. Uno cartografía las grietas de un barrio que se cae (o se levanta) en manos de lo que llaman regeneración urbana. El otro hace un corte preciso, casi quirúrgico, en la autopista del progreso. Sergio Cabrera Aparicio y Dídac Humà trabajan desde los márgenes, no solo geográficos, sino estéticos y discursivos, para señalar las tensiones invisibles que configuran la ciudad contemporánea.
Mutaciones Urbanas observa, registra y perturba el relato impuesto sobre Vallecas, ese territorio históricamente obrero que ahora sufre el delirio de la especulación. Lo que antes era un “barrio”, hoy es “oportunidad de inversión”, y lo que fue identidad colectiva, ahora es pasto para el render inmobiliario. Sergio Cabrera, con mirada crítica pero no melancólica, propone una relectura visual de ese paisaje mutante: un intento de dibujar una geografía alternativa desde los escombros, las medianeras, las pintadas que aún resisten. Su instalación —en clave multicanal— no ilustra el extrarradio, lo expande. Le da cuerpo, eco y presencia más allá del cliché suburbial.
Dídac Humà, por su parte, hace cine expandido con la precisión de un urbanista anarquista. M30 es una pieza literal y simbólica: una vía de circunvalación convertida en forma fílmica, en secuencia física de 30 metros de celuloide de 16mm. Lo que circula en ella ya no son coches sino símbolos, capas, residuos del flujo metropolitano. Mueve la “M” (de Madrid, de Movimiento, de Margen) para desplazar la atención del centro al anillo, del poder al borde. Como si el film pudiera hacer derrapar el discurso oficial, desviar el tráfico del relato hegemónico. El gesto, mínimo en apariencia, resulta profundamente subversivo: reapropiarse del soporte fílmico, ralentizar el tiempo, sabotear la linealidad.
La elección de La Nave Imaginable como sede no es una mera coincidencia espacial, sino una declaración. Situada en Carabanchel, justo fuera de la M30, en esa nueva frontera deseada por promotores y expulsados, el espacio encarna lo que su propio nombre sugiere: la posibilidad de proyectar, desde el extrarradio, nuevas formas de imaginar el centro. La Nave Imaginable no se impone, se infiltra. Y acoge estas piezas como cápsulas críticas que resisten la homogeneización de la ciudad.
Ambas obras son herramientas —poéticas y políticas— para leer la ciudad desde sus cicatrices. Frente al festival de luces LED del centro, estos artistas proponen otros modos de narrar el cemento: desde el grano, desde el polvo, desde el derrape. No buscan redención ni nostalgia. Lo que ofrecen es una suerte de arqueología urgente del presente, una lectura crítica de cómo el capital asfalta las memorias colectivas mientras vende “calidad de vida” a 8.000 euros el metro cuadrado.
Y si la periferia no cabe en el plano, siempre queda el montaje.
Este 2025 viene cargado de imagen en movimiento con una nueva edición del Festival PROYECTOR: Nuevos Premios Hertzog Da Silva y la 3ª Edición de VERTICAL <25
La plataforma PROYECTOR exhibe y distribuye las propuestas más experimentales y actuales del panorama internacional. El Festival se identifica por sus obras no cinemanormativas, piezas al margen de las propuestas tradicionales que se acogen al espacio y al espectador activo que las observa.
Del 10 al 21 de septiembre de 2025, en unos veinte espacios de la ciudad de Madrid se entrecruzan mostrando nuevos lenguajes y formatos a través de unas 300 piezas de cine expandido, performance, videoarte, piezas site specific, interactivas y obras únicas que veremos en primicia en el Festival.
PROYECTOR colabora, tanto con espacios independientes, como consolidados, pasando desde las zonas céntricas a los barrios colindantes de la capital. Inundamos estas sedes con propuestas de videoarte tanto comisariadas por la plataforma PROYECTOR como por las propias galerías y museos que forman parte del Recorrido OFF.
En su 18ª edición, vuelven los Premios Hertzog Da Silva. Contamos con 6 premios que se repartirán entre las piezas seleccionadas a través de la convocatoria pública por el jurado de esta edición (Elisabeth Piskernik , Analía Villanueva y Ting Tong Chang). Cada año, el jurado está formado por profesionales internacionales especializados en videoarte experimental. Para esta edición, el jurado incluye tanto artistas como comisarios.
Gracias a Hertzog Da Silva, la convocatoria para jóvenes creadores que piensan en vertical: VERTICAL <25 permitirá a su ganador/a gozar de residencia de producción en 2026 y la exhibición de su trabajo en la próxima edición del Festival PROYECTOR.
PROYECTOR continúa apostando por la escena contemporánea madrileña, colaborando con unos 30 espacios este año y abriendo las puertas a los estudios de artistas.
El festival apuesta por la igualdad y la internacionalización de una cultura libre y accesible. Por ello, cada año, más de la mitad de las obras seleccionadas son de artistas mujeres de hasta 30 países diferentes, y todas las actividades son gratuitas.
Además, todos los eventos —inauguraciones, charlas, performances, talleres— se transmitirán en streaming (YouTube y Vimeo) para garantizar la accesibilidad internacional.
La plataforma colabora con universidades, ofreciendo a las nuevas generaciones la oportunidad de formarse e integrarse en el sector cultural. Agradecemos la colaboración y patrocinio de asociaciones, galerías, fundaciones, empresas privadas, embajadas, espacios y, sobre todo, a los artistas que lo hacen posible.
Colección Teresa Sapey (Marina Abramović, Haluk Akakce, Jennifer Allora & Guillermo Calzadilla, Eugenio Ampudia, Anthony Goicolea, Tilo Baumgartel, Erick Beltrán, Candice Breitz, Hussein Chalayan, Miguel Chevalier, A. K. Dolven, Leandro Erlich, Jon Mikel Euba, Glenda León, Ruth Gómez Aragón, Dionisio González, Douglas Gordon, Barnaby Hosking, Christian Jankowski, Maria Loboda, Rafael Lozano-Hemmer, Julian Opie, João Onofre, Tony Oursler, James Paterson, Sergio Prego, Michael Reese, Thiago Rocha Pitta, Charles Sandison, Martín Sastre, Mary Sue, Grazia Toderi, Patrick Tutofoco, Luis Úrculo, Robert Wilson, Wendy Wischer, Jordan Wolfson)