Recorrido OFF
Cuerpo-Umbral reúne cinco prácticas audiovisuales que exploran la relación entre imagen, cuerpo y memoria, entendiendo la imagen no solo como una forma de representación, sino como un espacio donde estas tres dimensiones se encuentran, se transforman y se reconstruyen. A través de la fotografía, el vídeo, la performance y diferentes tecnologías analógicas y digitales, las obras de Florencia Gold, Mila Starosta, Diego Camas, James Brown (Unstable Image Units) y Federico Ambra plantean distintas formas de habitar, recordar y transformar el cuerpo y las imágenes que lo atraviesan.
La exposición propone un recorrido en el que la memoria puede permanecer en el cuerpo, desaparecer dentro de una imagen, mezclarse con la tecnología o reconstruirse a partir de fragmentos. El cuerpo aparece así como un espacio de tránsito entre lo orgánico y lo artificial, entre aquello que permanece y aquello que cambia.
Cuerpo-Umbral se construye desde esa tensión: entre el cuerpo y su imagen, entre memoria y ficción, entre lo físico y lo digital. Un recorrido donde las imágenes se habitan, los cuerpos se transforman y aquello que parecía perdido encuentra nuevas formas de existir.
“Estos cantos modernos,
murmuraba una de ellas,
son inútiles”
— Federico García Lorca
Me desborda una apatía insana, mi reflejo ya no se siente propio. El cuerpo de las imágenes se convirtió en mi fantasía lúdica. Gracias a ellas sentía mías sus tentadores labios, ansiada piel y provocadora belleza. No me pertenecen sus lágrimas, pero anhelo su dicha.
La imagen no se marchita, pero mi cuerpo se vuelve un campo de funerales. Convierto mi cuerpo y mi memoria en una mirada que necesito encarcelar. Anteayer murió la necesidad de esconderme y mi cabello se inundó de lombrices que llegaron a mi cerebro. Se aburrieron tanto que empezaron a comerme.
Esta apatía se expande a través de un recorrido donde el cabello se deshilacha convirtiéndose en memoria. El recuerdo de las imágenes ajenas vuelven habitando mis propios gestos. Mi piel curvada traza un ritmo ensordecedor de rituales heredados. La carne, los huesos y los ligamentos, se desnudan alargando su existencia en torno a un llanto de metal.
A medida que estos órganos se van durmiendo, las lombrices tragan plástico al hablar. La tensión de sus nuevas palabras deforma su viscoso cuerpo convirtiéndolo sus palabras en mi propia sepultura.
— Pau Martín

