¿Cómo definimos una ciudad? Según la RAE, una ciudad es un «conjunto de edificios y calles, regidos por un ayuntamiento».
Pero ¿de qué se construye una ciudad? ¿Qué sucede si, en lugar de contemplarla en su totalidad, la miramos a través de una pequeña franja? ¿Qué aparece cuando desplazamos la mirada hacia sus márgenes, hacia aquello que normalmente permanece oculto?
Aparece la “puerta de atrás”: cimientos, deformaciones, construcciones, estructuras inacabadas, lugares a punto de convertirse en algo, pero que todavía no lo son. Espacios de tránsito, salas de espera, lugares de paso.
Frente al lugar antropológico, vinculado a la memoria, la identidad y las relaciones, Marc Augé define los no-lugares como espacios propios de la sobremodernidad: espacios desprovistos de vínculos, marcados por el anonimato, la circulación y la incertidumbre.
Mirar estos espacios supone detenerse ante aquello que habitualmente atravesamos sin mirar. Una pequeña franja puede ser suficiente para revelar otra ciudad: una ciudad fragmentada, provisional y en constante construcción que se transforma para satisfacer las necesidades de una sociedad cada vez más consumista, autómata y capitalista.
Y ante esto, el mar.
El mar aparece como una promesa de vía de escape, un espacio abierto frente a la densidad de las ciudades, un elemento natural e indomable que escapa de cualquier herramienta de control. Ante los espacios de tránsito y el movimiento constante, el mar ofrece un lugar ajeno al circuito de la ciudad: una pausa para observar lo que nos rodea.
En esta ocasión, el Festival PROYECTOR reúne las obras de Bruno Delgado y Yon Bengoechea en El Local, dos aproximaciones a la imagen que, desde lenguajes diferentes, nos recuerdan su capacidad para actuar como testigo histórico y como herramienta de observación de las transformaciones sociales que atravesamos como comunidad.
El Local se transforma temporalmente en un espacio liminal: un lugar para detenerse, mirar y establecer nuevas relaciones con aquello que nos rodea. Un espacio desde el que volver a preguntarnos: ¿Cómo miramos? ¿Cómo construimos las imágenes que nos permiten comprender nuestro entorno? ¿Cómo nos relacionamos con él y con los otros?
Este 2026 PROYECTOR celebra su 19ª edición, reafirmando prácticas, propuestas, obras y discursos que no responden a modas sino a una necesidad. El festival se consolida como uno de los primeros espacios dedicados a la imagen en movimiento, y tras casi 20 años de trayectoria mantiene su espíritu y urgencia por el videoarte. Si bien el festival impregna y hace suya desde 2008 la ciudad de Madrid con el Recorrido OFF, ampliando el programa a través de la implicación de galerías y museos, también se abre a una red internacional activa en colaboración con festivales como InShadows (por), Loops.Expanded, PLAY (arg), URUGUAY (uru) y VIDEOBARDO (arg).
Desde el 9 hasta el 20 de septiembre, PROYECTOR activa Madrid a través de 30 sedes, un año más con la participación de artistas de 30 países diferentes y una presencia mayoritariamente femenina, ocupando desde instituciones, espacios independientes hasta estudios de artistas. Articulando así un recorrido con más 100 obras entre las cuales hay performance, cine expandido, videoarte e instalaciones site specific. Cada una de estas, en diálogo con los contextos que las acogen. Por ello, desde PROYECTOR no proponemos una experiencia de carácter uniforme sino que se trabaja con la diversidad de formatos, procedencias y posiciones, en medio de un momento de homogeneización y saturación visual, siendo un espacio importante desde donde observar, expresar y pensar el presente.
Durante el festival, el acceso es gratuito, pues PROYECTOR se compromete en el desarrollo del espacio cultural accesible, transmitiendo además todas las actividades en streaming para ampliar su alcance más allá del ámbito local.
Paralelamente, VERTICAL<25 continúa con el apoyo y fomento a los creadores más jóvenes en formato vertical ofreciendo residencia de producción, exhibición y acompañamiento anual.