Entre la niebla y la memoria [Arte Contemporáneo Taiwanés]

Comisario: Mario Gutiérrez Cru
Fechas: 14 de noviembre al 5 de diciembre 2026.
Lugar: Monasterio de San Antonio el Real, Segovia
Artistas: Yao Jui-Chung, Su Yu-Hsin, Chen Wan-Jen, Charwei Tsai, Yuan Goang-Ming, Liu Yu, Chen Chieh-jen y Miquel García
Proyecto comisionado por: Ministerio de Cultura de Taiwán
Colabora: Camino del Asombro
Apoyo logístico y curatorial: PROYECTOR



En un país donde la historia reciente ha sido escrita con silencios, el arte se convierte en un acto de respiración colectiva. Las obras reunidas en Entre la niebla y la memoria [Arte Contemporáneo Taiwanés] nacen de la necesidad de mirar hacia atrás para poder sostener el presente. En la superficie, hablan de imágenes, archivos y cuerpos; en el fondo, de la fragilidad de los derechos que sostienen una vida en común.

El videoarte, el cine experimental y la performance han sido en Taiwán lenguajes de resistencia, observación y cuidado. A través de ellos, los artistas reconstruyen un espacio donde la memoria no es únicamente un registro del pasado, sino también una forma de justicia: una justicia lenta, visual y poética. Cada imagen devuelta del olvido es, a su vez, una defensa del derecho a existir, a recordar y a imaginar sin miedo.

En esta muestra, los artistas dialogan con las ruinas de la historia colonial, la censura, las transformaciones sociales y las tensiones de la identidad. En sus obras se intuye una pregunta constante: ¿cómo seguir siendo libres cuando la memoria se erosiona? El arte responde con su propia obstinación: manteniendo abiertas las grietas e insistiendo en los gestos mínimos que humanizan el presente.

Las piezas aquí reunidas oscilan entre el documento y la ensoñación, entre la imagen política y la contemplación. En ellas, la defensa de los derechos humanos no se formula como consigna, sino como respiración: un pulso persistente que atraviesa los cuerpos, los territorios y las imágenes.

Yao Jui-Chung aborda, desde la ironía y la investigación visual, la descomposición de las estructuras institucionales y los relatos que construyen la identidad nacional. Su Yu-Hsin examina cómo los mapas, administrados por los Estados nación, determinan la forma en que el territorio se representa, se gestiona y se comprende.

A estas propuestas se suma una intervención site-specific de Chen Wan-Jen, concebida expresamente para el Monasterio de San Antonio el Real y en diálogo con su arquitectura, su memoria y sus formas de habitar el silencio.

En conjunto, estas obras trazan una geografía afectiva de Taiwán: un territorio donde la historia se escucha más de lo que se narra y donde la imagen no documenta tanto como convoca. En sus gestos se mezclan la poesía y la denuncia, lo íntimo y lo colectivo, revelando que toda forma de arte puede ser también una forma de resistencia.

El proyecto se completa con un ciclo de proyecciones presentado en formato auditorio. Yuan Goang-Ming aborda la irrupción de la guerra y de la amenaza en la vida cotidiana con los daños colaterales, de los que somos tanto víctimas como verdugos. Liu Yu explora la relación entre espacio, memoria y conciencia a través de relatos de supervivientes de bombardeos, exploradores urbanos y creadores de contenido digital. Y Chen Chieh-Jen investiga la memoria del trabajo, la experiencia poscolonial y las heridas del capitalismo global, articulando una lectura crítica de la historia reciente de Taiwán. Y por último una obra de Charwei Tsai, cuya práctica poética y material aborda la fragilidad, la transmisión, el gesto ritual, la memoria y los derechos humanos.

La exposición cuenta además con la participación de un artista español invitado, cuya propuesta amplía el proyecto desde una mirada externa. Miquel García ha desarrollado una intervención vinculada a la memoria de las personas desaparecidas durante el Terror Blanco, concebida a partir del trabajo conjunto con artistas y agentes culturales locales. Esta participación no pretende ocupar el lugar de las voces taiwanesas, sino establecer resonancias, desplazamientos y formas de escucha entre contextos distintos. Funciona como gesto de acompañamiento y traducción, capaz de conectar la memoria histórica de Taiwán con otras experiencias de violencia, archivo y reparación con los que el propio artista ha trabajado anteriormente.

Todas estas obras nos hablan de derechos humanos sin mencionarlos directamente, porque los encarnan. En el reflejo de una pantalla o en la respiración de una performance late el derecho a la voz, a la diferencia, a la memoria y a la esperanza. Entre la niebla y la memoria, la imagen se convierte en un pequeño eco de lo sucedido, de lo no dicho.

Mario Gutiérrez Cru, julio de 2026

Monasterio San Antonio el Real de Segovia

El Monasterio de San Antonio el Real de Segovia, fundado en el siglo XV, ofrece un contexto excepcional para la exposición Entre la niebla y la memoria. No se trata únicamente de un espacio patrimonial de enorme valor histórico y artístico, sino de un lugar atravesado por la idea de silencio, contemplación y memoria: conceptos esenciales para un proyecto dedicado a la creación contemporánea taiwanesa, la historia reciente, los derechos humanos y las formas poéticas de resistencia.

Durante siglos, los monasterios fueron espacios de custodia del conocimiento, del pensamiento y de la vida comunitaria. Entre sus muros se preservaron libros, imágenes, saberes, lenguajes y formas de cuidado que permitieron sostener la cultura en tiempos de fragmentación. Hoy, ese legado adquiere una nueva dimensión: el monasterio puede volver a ser un lugar donde el arte contemporáneo active la memoria, genere pensamiento crítico y proponga nuevas formas de escucha.

En este sentido, San Antonio el Real no funciona como un simple contenedor expositivo, sino como un interlocutor del proyecto. Su arquitectura gótico-mudéjar, su historia y su atmósfera de recogimiento permiten establecer un diálogo profundo con obras que hablan de censura, desaparición, poscolonialidad, identidad, territorio y reparación simbólica. La exposición se inscribe así en un espacio donde el silencio no aparece como ausencia, sino como una presencia densa: un lugar desde el que mirar la historia, escuchar lo que ha sido borrado y abrir nuevas formas de ciudadanía.

Para las instituciones taiwanesas, presentar Entre la niebla y la memoria en el Monasterio de San Antonio el Real supone situar la creación contemporánea de Taiwán en un marco patrimonial singular, capaz de generar una lectura sensible, internacional y profundamente simbólica. La muestra no solo introduce al público español en algunas de las principales líneas del arte taiwanés actual, sino que activa un puente entre memorias históricas distintas, unidas por preguntas comunes: cómo recordar, cómo reparar, cómo seguir imaginando libertad cuando la historia ha sido escrita desde el silencio.