Andrea Novoa
09 – 17.09.2026
Inauguración y performance 09 septiembre a las 19:30h
Instalación:
Creación: Andrea Novoa
Producción: Fiorella Cordella
Montajista: Carlos González y José Badía
Intervención sonora:
Creación e interpretación por José Badía, Fiorella Cordella, Carlos González y Andrea Novoa
“Las cosas pasan a nosotros tanto como nosotros pasamos a las cosas.”*
Maurice Merleau-Ponty cuestiona la distancia entre quien observa y aquello que es observado. No existe un paisaje completamente separado de quien lo mira. Lo habitamos, lo atravesamos y, de alguna manera, también somos transformados por él.
Mientras todo cambia, de Andrea Novoa, parte del lago Caburgua, en el sur de Chile, y de una transformación que ya resulta visible. La disminución de su caudal, provocada por el cambio climático y la extracción de recursos, ha modificado radicalmente el paisaje. Las piedras aparecen donde antes estaba el agua, la orilla se extiende y un lugar familiar comienza a volverse irreconocible.
La artista observa este cambio y lo convierte en imagen. El celuloide, la luz, el color y la repetición producen variaciones de un mismo paisaje, como si la imagen tampoco pudiera permanecer fija. Las proyecciones se superponen, se reflejan y se transforman sobre distintas superficies. El paisaje deja de ser una representación estable para convertirse en algo que vuelve a suceder cada vez que es proyectado.
Quizás por eso Novoa habla de una “nostalgia situada en el futuro”. No se trata únicamente de añorar aquello que ya desapareció, sino de experimentar anticipadamente la pérdida de aquello que todavía podemos contemplar. Las piedras que emergen son presentes y, al mismo tiempo, vestigios de un paisaje que comienza a pertenecer a la memoria.
La materialidad del celuloide introduce otra dimensión. Tocar el agua, tocar la piedra, tocar la película: frente a la creciente inmaterialidad de las imágenes contemporáneas, el trabajo analógico recupera una relación física con aquello que vemos. La imagen no es solamente una ventana hacia el paisaje, sino otra materia que puede ser transformada, repetida y habitada.
“¿Desde dónde observamos nosotros ahora?”, se pregunta la artista chilena.
Quizás no exista una posición exterior desde la que contemplar el cambio. El paisaje se transforma, pero también cambia nuestra manera de estar en él, de recordarlo y de imaginarlo.
Mientras todo cambia nos sitúa precisamente en ese intervalo: entre lo que todavía permanece y aquello que ya empieza a desaparecer.
* Merleau-Ponty, Maurice (1968). The Visible and the Invisible. Evanston: Northwestern University Press.
Texto: Joana Groba

