Old Flames
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En la costa gallega existe un oficio viejo. Los que lo practican se llaman crebeiros, de creba, el nombre que se da a todo aquello que el mar deposita a su aire en tierra firme: pedazos de madera, boyas, carga perdida durante una tormenta o un naufragio, a veces el propio barco bateado por las olas, etc. Parte de lo que suele aparecer puede no valer nada, pero llegan también cosas que sí son valiosas como, por ejemplo, la famosa y carísima madera de Islandia que no es islandesa sino rusa, traída y curada por el mar. No es de extrañar entonces que haya gente que se dedique a peinar sistemáticamente las playas después de las tormenta buscando los misteriosos objetos que el mar regala. Por ley marina todo aquello que el mar trae o flota a la deriva no tiene dueño, quien lo encuentra lo hace suyo. Con los años esto ha producido mas de una confrontación que ha acabado en desgracia. Paso tiempo en Costa da Morte cada año, y hace algunos empecé a recoger mecheros de usar y tirar, tipo Bic, porque los encuentro bellos y elocuentes como fósiles del Terciario mostrando los efectos del tiempo en el mar desde que los lanzaran por la borda quizá en otras aguas muy lejos de Fisterra, flotando –nunca se hunden– hasta pillar una corriente o una ola los escupe, finalmente, a tierra. Tengo montones de mecheros ahogados, ¡qué paradoja!, una pequeña máquina productora de fuego que ha existido en agua desde mucho antes de que yo conociera a mi última amante. Me imagino que eso me hace “crebeiro” de alguna forma. El verano pasado salí una mañana con la cámara de vídeo y encontré tres de ellos en una pequeña playa particularmente pródiga en acumular cultura material desechada. ¿Por qué los encuentro bellos? Porque esta es una belleza trabajada por la naturaleza y el tiempo sobre restos de la cultura industrial que nos define, y es también una belleza auto-referencial cerrada en sí misma y coherente como un texto bien escrito.
Estos tres mecheros desahuciados son los únicos que he documentado en el momento de encontrarlos.
Obviamente el título, Old Flames en inglés. no es neutro. Es una antigua expresión anglosajona que se refiere a los ex amantes, no ex esposos, que uno ha tenido. No me parece necesario, en este caso, elaborar sobre las potenciales ramificaciones metafóricas que se encuentran en el punto de conjunción de las palabras y los objetos. Si lo hiciera no podría evitar verme a mí mismo reflejado en la hoja fría de la navaja del tiempo, esa que penetra lenta, tan lenta que cuando te das cuenta ya estás muerto.

