Çiyayên Dur de Lide Billelabeitia y Les Dissidentes de Fatima Bianchi son dos piezas que, desde distintas geografías y lenguajes visuales, trazan un mapa de resistencia íntima y colectiva. Ambas proponen una lectura crítica de los espacios —naturales, simbólicos y sociales— como escenarios donde se inscriben tensiones entre memoria, opresión y autonomía.
En Çiyayên Dur, las montañas del Kurdistán iraquí se convierten en testigos silentes de un relato femenino que recorre un paisaje de belleza inquietante. Filmada en Super 8 y narrada en euskera, la pieza se distancia del concepto tradicional de “paisaje” para explorar un anti-paisaje cargado de historia, conflicto y desplazamiento. El entorno natural, lejos de ser neutro, revela capas de violencia contenida, mientras la mirada poética de la artista nos invita a escuchar aquello que se oculta tras lo visible.
Por su parte, Les Dissidentes imagina una isla donde tres madres disidentes son castigadas por desafiar las normas impuestas a la maternidad. En un espacio de encierro simbólico, sus voces internas emergen como forma de resistencia frente a los mandatos sociales que invisibilizan el agotamiento, el deseo y la disconformidad. Bianchi construye un relato que, desde la ficción, expone realidades profundamente arraigadas en lo cotidiano.
Ambas obras abren fisuras en narrativas dominantes: la naturaleza como escenario de guerra silenciosa y la maternidad como trinchera de lucha emocional. En estos paisajes de disidencia, la voz femenina no solo ocupa el espacio: lo transforma.

