Artistas: Helena Ferreira (por), Ilaria Di Carlo (ita), Javier Artero (esp) y Ting Ting Chang & Hsuan-Kang Tsai (tw)
Estructuras metálicas se erigen por encima de la línea de horizonte, intervienen la tierra y se vuelven espacio de acción de los cuerpos. Lugares, acciones, palabras superpuestas, cuerpos que se vuelven máquinas, máquinas que se vuelven cuerpos. El paisaje se presenta dislocado, fragmentado, multiplicado. El territorio se pliega y se repliega, dando lugar a diversas perspectivas; la escala, los puntos de vistas y de referencias convierten lo abstracto en figurativo y a la inversa, lo aparentemente inmediato se preserva. Estructuras industriales activas, centrales eléctricas y máquinas obsoletas de un Centro de Instrumentación Científica se convierten en el telar de una narrativa hipotética. Toman protagonismo y dan lugar a un espacio donde las fronteras del tiempo y la realidad se desdibujan, donde las palabras se convierten en trazos y los sonidos se hacen visibles.
Si lo distópico se refiere a un imaginario negativo del futuro de una sociedad oprimida, aquí no debería tener lugar. Nos encontramos en un espacio en el que converge la realidad y la ficción, las maquinarias intangibles de la comunicación muestran sus contornos, hay palabras que adquieren cuerpo en una película que se vuelve testigo y memoria.
Un punto de vista cenital capturado desde un helicóptero, los metales, las enormes columnas de humo y una maquinaria científica nos sumergen en capas temporales, en un lugar donde la imaginación y la memoria se entremezclan, tejiendo historias que nos invitan a reflexionar sobre nuestra humanidad y nuestras percepciones.
Texto: Yese Astarloa

