18.09.2021. 16-20h. Alcalá 31. Proyección Comisariados Internacionales

18.09.2021. 16-20h. Alcalá 31. Proyección Comisariados Internacionales

PROYECTOR/ PROYECCIÓN COMISARIADOS INTERNACIONALES
18 SEP 2021. 16-20h.
ALCALÁ 31

“Semillas y brotes en América: la primavera siempre sucede” 

Una de las intenciones de PROYECTOR es continuar expandiendo el debate sobre el videoarte más allá de las fronteras y así construir lazos fuertes y duraderos con la comunidad artística internacional. En esta línea, desde la duodécima edición del festival se decidió enfocar una parte del programa a construir puentes con países y contextos con los que pocas veces habíamos generado intercambio tan fructífero como con otras partes del mundo. La intención es la comprensión de la producción de videoarte de otras regiones y el panorama general en el que se están produciendo estos proyectos artísticos: los desafíos que enfrentan y el discurso que enuncian. Desde entonces los comisariados internacionales nos han llevado a conocer el escenario del videoarte, y más ampliamente de las prácticas artísticas y del sector en intersección con realidades políticas, económicas sociales etc., en países del sudeste asiático, norte de África y Oriente Próximo.

EDICIÓN 2021: Latinoamérica 

Latinoamérica es una región con la que, como plataforma y festival, hemos tenido siempre una cercana amistad e intercambio. Sin embargo, es una región extensa, diversa y agitada que invita a nuevos reencuentros y reflexiones conjuntas. Tras las procesos sociopolíticos convulsionando a lo largo de la región en los últimos años, hemos considerado importante redirigir la mirada a Latinoamérica dentro del marco especial de ‘Comisariados Internacionales’ y ‘Encuentros Profesionales’ de esta nueva edición, generando especial atención, aunque no exclusivamente, a países y/o contextos de poca visibilidad en el ecosistema artístico.

Los ‘Comisariados Internacionales’ de la mano de comisarios/instituciones/artistas/investigadores invitados latinoamericanos nos facilitarán un acercamiento a la región y concretamente a estos contextos muchas veces periféricos dentro de la hegemonía del escenario artístico latinoamericano e internacional. Los ‘Encuentros Profesionales’ prometen una mesa de discusión donde se hará una revisión de estos comisariados y se abordará la escena del videoarte latinoamericano, su discursos, obstáculos, economías, mercados y demás, comprendidos en intersección con los agitados procesos sociopolíticos y económicos que han emergido fervientemente en diversos puntos de la región en estos últimos años, así como las implicaciones actuales de la pandemia.

Encontramos voces que emergen del corazón de la civilización nueva, de la actualidad presente y vívida. América latina camina despierta y avanza en el crecimiento y maduración de sus pueblos y ciudades, de sus libertades y reclamos. Su voz brota, primaveras que encontramos hechas luz en movimiento, piezas de videoarte/video experimental/documental, que juntas nos abren una ventana hacia el paisaje que florece y germina, hacia el tiempo que habitamos y en tanto que vivido, albergamos.

Este año estamos trabajando para presentar ciclos creados por los comisarios Pancho López (méx), María Belén Moncayo (ecu), Narda Alvarado (bol), Fernando Moure (parag) y Diana Wechsler (arg) representando la colaboración con BIENALSUR, quienes también nos estarán acompañando como ponentes en los ‘Encuentros Profesionales’  junto con el comisario e investigador Miguel A. López (per).

Estos comisariados permitirán a los asistentes tomar conciencia de la relación entre el contexto geográfico, la situación política y social y la influencia de éstas en el videoarte.

HORARIO 16-20H:
– LOS TRÓPICOS SON AÚN TRISTES, CINCO VIDEOS DESDE PARAGUAY

Curador: Fernando Moure
LA LINEA IMAGINARIA DE ECUADOR
Curadora: Maria Belén Moncayo
A VUELO DE PÁJARO: UN PANEO AL VIDEOPERFORMANCE DE AMÉRICA CENTRAL
Curador: Pancho López
– UNA SELECCIÓN DE BIENALSUR
Curadora: Diana Wechsler
– PANORAMA DEL VIDEOARTE EN BOLIVIA
Curadora: Narda Alvarado

PROFESIONALES

LOS TRÓPICOS SON AÚN TRISTES
CINCO VIDEOS DESDE PARAGUAY

Curador: Fernando Moure

Esta compilación de obras de videoarte y cine experimental construye, desde un punto de vista prospectivo cierto “estado de la cuestión”, un pantallazo en negativo, una puesta en abismo del ser y estar en Paraguay hoy, un país prácticamente invisible en el escenario latinoamericano e internacional. La selección de video y cine propone contestar mediante significantes de alteridad, clase, género y origen étnico una otra posición, aliada de la resistencia de millones de personas en el centro sudamericano: una que sitúe el respeto a la vida humana, al medio ambiente o la diversidad cultural como prioridad ante modelos extractivistas y deshumanizantes. 

Las obras audiovisuales de Alejandra Mastro, Sebastián Boesmi, Marcelo Martinessi y Amancay Stumpfs, están planteadas al margen, en las antípodas del mainstream técnico, con el predominio de una tecnología low tech. Consiguen alzar su voz con la potencia de sus temáticas críticas y a contrapelo del orden simbólico, en franca oposición a la violencia y la muerte, aunque representada oblicuamente. Las grandes diferencias sociales y económicas con el resto del mundo y con las élites nativas afectan cómo nos relacionamos entre nosotros y cómo las y los paraguayos nos convertimos en sujetos libres y universales.

Más allá de plantear la cuestión de si descolonizar significaría deshacer estas categorías petrificadas en la sociedad paraguaya, este corpus de video proporciona las piezas de un rompecabezas, a modo de señales en un laberinto, antes poblado de selva, hoy reducido a un monótono y yermo paisaje agrícola y ganadero. Con estos artefactos animados y sonoros, se busca contestar desde creencias, saberes, relaciones y prácticas cotidianas, como el uso de la lengua guaraní, la projimidad o la memoria, el rico y valioso proceso cultural de nuestra tierra ante el perverso uso y abuso del capitalismo global.

La propuesta ética y estética de estas piezas se apoya, o más bien rememora lo que hace un siglo el intelectual español Rafael Barrett (1876-1910) nos revelara como sociedad aislada de los derechos humanos o ambientales y que sigue impunemente su tarea. Con una política, en pleno siglo XXI, ecocida y etnocida, nuestro “intento de país” suprime los derechos y dignidades, ofreciéndolos a los flujos económicos del deseo y el poder que mantienen este loop injusto y eterno. La discusión que acompaña a este programa abordará la relación entre la estética y comunicación encaradas por esta resistencia simbólica hechas desde el video y el cine, rememorando hechos que han legitimado y perpetuado  esta larga “transición a la democracia” de treinta años, aún tras la pesada dictadura, la más larga de América del Sur.

 

LA LINEA IMAGINARIA (Ecuador)

Curadora: Maria Belén Moncayo Directora Archivo AANME

La pandemia nos ha borrado del mapa. A unxs con el borrador viral y virulento de la muerte, a otrxs con el atomizador aporofóbico de la limpieza sociológica. Higienización neoliberal del espacio público que nos remite a aquellos relatos de ciudad de mediados del siglo XX ecuatoriano, que le vendían al ciudadano de a pie el discurso desarrollista -y por ende demagógico- del salto del barro al asfalto como la apología del bienestar humano. Uno que tanto ayer como hoy no ha sido más que un conjunto de slogans vaciados de sentido y afirmaciones clasistas. Mientras que en 1950 toda película exhibida en las salas de cine estaba precedida por un infomercial municipal que repetía: “¡Trabajo, trabajo y más trabajo…relleno, relleno y más relleno!“; durante los meses del pico más alto del contagio de Coronavirus en 2020, que produjo calles desoladas -aún en los barrios más populares-, se escuchaba desde el privilegio decir: “Al fin las calles están limpias“. Lo que pone de manifiesto el triunfo del pensamiento colonialista en aquella clase media que anhela siempre la homogenización; y a la que, por lo tanto, ofertarle una Casa Talla Única es tan fácil como levantar un procaz muro de cemento sobre la fachada de una casa construida en 1935, con el único objetivo de desmantelar la okupación que de esta hacía en el pasado un nutrido grupo de prostitutas.

Pero el arte, en esta reunión de piezas audiovisuales experimentales realizadas en este Ecuador, en esta Línea Imaginaria, en esta Mitad del Mundo, discrepa, se burla, interpela y reinterpreta estas manifestaciones públicas del matrimonio ancestral del capitalismo con el patriarcado. Cuelga, por ejemplo, a la pareja de un hilo a la intemperie para que aprendan cuatro cosas de la vida; al tiempo que la lluvia -por su efecto sanador- lava su cara sucia. La raspa con una hoja de afeitar, desproveyéndole literalmente de piso semántico. Enfoca y desenfoca a su antojo sus necedades para evidenciar sus contradicciones. Y desde luego dibuja, borra y vuelva a dibujar una realidad otra; como ejercicio de exorcismo de todas las lacras sociales que antes como ahora proponen un modelo de mundo hegemónico, cuyo ciudadano promedio no tiene tiempo tan siquiera de analizar el elemento constitutivo del dispositivo que captura y de aquel que las reproduce los contenidos que consume.

Así, Cynthia Bodenhorst, Ilich Castillo, Josselyn Herrera, Juan Carlos León, Karina Cortez, María Lorena Peña y Paúl Narváez; insisten con sus obras aquí presentes en negar a través de gestos iconoclastas y guiños antinómicos, los esfuerzos de todo oficialismo represor por borrar de su ser integral su anhelo de que todxs vivamos en una Villa Rosita más digna, más bella, más humana. ¡Felizmente desobedecen!

A VUELO DE PÁJARO: UN PANEO AL VIDEOPERFORMANCE DE AMÉRICA CENTRAL

Curador: Pancho López 

América Central ha sido un constante foco rojo, una ola revuelta de un mar furioso, una fisura que sangra. Los cuerpos en esos territorios han sabido adaptarse y superar sus dolencias. Pero pareciera que la realidad tuviera cada vez nuevos enredos y senderos que tomar. Pero Centroamérica ha sido también inspiración, ingenio  y sorpresa. El cuerpo se revela de múltiples maneras y es capaz de transitar por senderos inimaginables. Es resistencia, contenedor perfecto, receptáculo y traductor del alma. En cada país se han dado ejemplos de transformación, ejemplos de creatividad lúdica con profundas críticas a la propia realidad.

Es en el cuerpo donde operan nuevos lenguajes artísticos, desbordando formatos convencionales, asumiendo otras posturas. Vemos al cuerpo en acción ante la cámara, la lente es un ojo ávido de imágenes que registra todo. Un paneo al videoperformance en América Central es sólo una mirada, un sensor, un termómetro.

Con obras de Regina Aguilar, Regina José Galindo, Pável Aguilar, Alexia Miranda, Javier Calvo, Patricia Belli, Jonathan Harker y Donna Conlon, y Sandra Monterroso.

 

UNA SELECCIÓN DE BIENALSUR

Curadora: Diana Wechsler

BIENALSUR trabaja en cada una de sus ediciones a partir de un extenso llamado abierto, libre e internacional (sin temas ni formatos predeterminados u otras limitaciones -trayectoria, origen, etc.). Es de los más de 5.500 proyectos recibidos de artistas y curadores procedentes de más de 100 países de donde emergen los ejes curatoriales que organizan conceptualmente las distintas rutas de cada edición. De este llamado es de donde se seleccionan las obras que integran las
exposiciones, acciones y distintas presentaciones de BIENALSUR a lo largo de su vasta cartografía. Los tres videos elegidos especialmente para llevar a cabo esta colaboración con PROYECTOR 2021 proceden de ese enorme banco de propuestas.
Una llamada de atención ante el avance de los conservadurismos en occidente es posiblemente el elemento que reside en la base de esta selección que parte del video de la brasileña Fernanda Pessoa quien elige el texto de Rosa Luxemburgo El orden reina (en proceso) para la voz en off que da continuidad a una sucesión de imágenes que recorren 7 países que atravesaron por la experiencia socialista: el texto de 1919 tras el montaje experimental ilumina una reflexión crítica sobre otras alternativas de presente. Los otros dos videos atraviesan el problema del conservadurismo al hacer foco en aquello que esta perspectiva suele negar o busca evitar: las reivindicaciones de derechos y la memoria. Así, el del uruguayo Emiliano Grassi, en Derrotar al movimiento revisa poéticamente las trágicas desapariciones de la dictadura militar en su país y a la vez busca reivindicar el derecho a la vida y a la memoria. Por su parte los argentinos Emilio López – Maria Belen Cerdá – Pablo Sabando Aburto reponen la presencia de las marchas por el derecho al aborto legal con una estética y materialidad que contribuye a situar en el espacio del arte, la memoria de una lucha que continúa en la cotidianidad así como también en la búsqueda de otras reivindicaciones que favorezcan al sostenimiento del derecho a la diversidad.

PANORAMA DEL VIDEOARTE EN BOLIVIA

Curadora: Narda Alvarado

Esta selección que agrupa videos producidos entre 2002 y 2020 ejemplifica un fructífero período de apertura y proliferación del videoarte que, de paso, da lugar a una inminente diversificación de la práctica artística en Bolivia. Por este motivo, algunas obras de este panorama son piezas significativas de la historia del videoarte de Bolivia, como el video-performance “Tejidos” del artista visual Joaquín Sánchez efectuado en 2002 para el CONART; uno de los primeros concursos de arte contemporáneo del país. Otro ejemplo clave es la obra de producción experimental “Pushka 0.2”. Ésta fue creada en 2010 por la artista new media y tejedora, Sandra de Berduccy I aRUMA, quien interviene y combina diversas técnicas y tecnologías analógicas y digitales, modernas y premodernas (televisión, cassette y técnicas de tejido ancestral), para generar un tejido tecnológico de imágenes híbridas para una video-instalación.

Este panorama también incluye dos videos que fueron escogidos de entre más de 80 piezas de videoarte producidas entre 1996 y 2020 por el artista audiovisual y arquitecto alteño Iván Cáceres (1976). Iván empezó a hacer videoarte en 1994 sin tener la menor idea de que éste existiera como lenguaje, y sin siquiera sospechar que lo que hacía fuera arte. Esto, gracias a que su tío le prestaba la cámara VHS con la que filmaba eventos y reuniones familiares de orden festivo. De este modo, el conjunto de obra de este video-artista innato es el caso más paradigmático de producción video-artística madura generada, en un principio, sin referentes directos de videoarte, reflejando así algunas condiciones de producción de la escena artística boliviana. Luego, esta compilación incluye también obras cuya aproximación al videoarte como lenguaje responde a factores de orden conceptual, artístico y/o estético. Es decir que el video es empleado para resolver una obra de arte formalmente, o es utilizado con la intención de explorar la formalización de una idea o concepto dado. Tal el caso de la pieza “Procesión” (2015) del artista audiovisual José Ballivián, que recurre al video como medio idóneo y herramienta flexible para darle movimiento, ritmo y sonido a su búsqueda por estetizar o de hacer una estética de lo culturalmente abigarrado. Un ejemplo de exploración formal-conceptual es la brevísima video-animación stopmotion, “La Ola” (2016), de la acuarelista y artista audiovisual Alejandra Alarcón. En ella, la maqueta de una ola hecha con papel y acuarela, que rota durante 9 segundos, traduce la diversidad de sentidos y sentimientos que giran en torno al mar y a las nociones de mediterraneidad. En muchos casos, el uso del video como medio tiene su origen en imposibilidades de orden económico, o dificultades logísticas o técnicas; posibilitando la ejecución de una idea, convirtiéndose, así, en una estrategia de producción artística. Asimismo, algunos otros videos fueron creados por artistas bolivianas y bolivianos que residen fuera de Bolivia, o que tuvieron acceso a la producción internacional, pero que mantienen una honda conexión con la “realidad”, la cultura y la escena del arte bolivianas. Como los cortísimos “Pelota” y “Transacción” de Douglas Rodrigo Rada, ambos producidos en México, en 2003. O como el extracto de la pieza “Cada edificio de la Avenida Alfonso Ugarte – A partir de Edward Ruscha” (2011) de la artista cruceña Claudia Joskowickz, que reside en Nueva York y produce obra en Bolivia. El trabajo videográfico de Claudia se enmarca en la construcción de la memoria de su natal Bolivia, y del paisaje latinoamericano.

En términos de contenido, resulta indispensable señalar que —puesto que la sociedad boliviana puede definirse como una altamente politizada debido a su agitada historia política, a su notable multidiversidad cultural, y por estar eminentemente organizada socialmente— la producción boliviana de videoarte tiende a manifestar una clara madurez, consciencia e imaginación (política) que diferencia la política de lo político, lo coyuntural de lo pertinente, lo superficial de lo útil, lo partidario de lo partidista, lo mediático de lo crítico, el paternalismo de la autodeterminación, o lo formalista de lo conceptual, por citar algunas categorías que son preponderantes en dicha producción. En adición, ésta intenta evidenciar y ahondar en el pensamiento y cosmovisión de una sociedad y cultura que es, al mismo tiempo (digamos): pre-moderna, moderna, posmoderna y que se percibe simultáneamente como occidental y no-occidental. Precisamente, la obra “Dual” (2015) de Alejandra Delgado expone —además de referirse a otros asuntos— esta condición existencial del ser boliviano que no es un dilema sino una forma de ser: la de estar y no-estar, la de pertenecer y no-pertenecer, simultáneamente. “Vritual Cibernético: frecuencias y latidos” (2020) de Aldair Indra evidencia, igualmente, el pensamiento y cosmovisión de una sociedad que transita libremente entre los rituales de la pre-modernidad, los consumos de la modernidad y las circunstancias de la posmodernidad, como es el caso de la pandemia covid.

Ahora, uno de los cuestionamientos más apremiantes que el proceso de selección planteó, consistió en decidir si la selección debía necesariamente, o no, incluir obras que presentaran las facetas más “llamativas” o incluso las más “turísticas” de Bolivia. O sea, aquellas relativas a la exuberante cultura boliviana como son las festividades religiosas, el folklore y la ritualidad andina, o aquellas que dan cuenta de la gran riqueza paisajística, y de la extensa y biodiversa geografía del corazón de Sud América. También surgieron serios cuestionamientos respecto a la inclusión de obras de carácter netamente político-coyuntural. Respecto a esta última cuestión —dada la complejidad y el intrincado carácter de los asuntos concernientes a esta nación que, actualmente, se construye y deconstruye a partir de una idea propia de descolonización con el fin de autodefinirse y autodeterminarse—, este comisariado resolvió evitar dar cabida a lecturas de la “realidad” política, social o económica boliviana que pudieran comprometer la integridad de sus hechos y de su respectiva interpretación. No obstante, con la finalidad de ofrecer una breve ilustración de cómo el artista boliviano aborda problemáticas coyunturales, desde un acercamiento estrictamente video-artístico, esta selección incluye la pieza “Verbigracia, el retorno” (2014) del joven artista y productor audiovisual Carlos Mujía. En ella, soldados del regimiento histórico “Colorados de Bolivia” —conocido por sus acciones en la Guerra del Pacífico (1879) contra el vecino Chile, que derivó en el enclaustramiento boliviano— avanzan y retroceden haciendo referencia a ese “retorno” que no tiene cabida en el ámbito militar. Empero, apunta al retorno de las relaciones internacionales que continúan, intermitentemente, demandando una salida soberana al mar desde hace casi siglo y medio.

 

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