13.09.2018. 20:30h – Cruce

13.09.2018. 20:30h – Cruce

Más allá de lo que mis ojos alcanzan a ver…

Si bien la visión es un modo personal de percibir el mundo exterior y una determinada manera de ver, no obstante, existen unas “políticas de la visión” que responden a un esquema clasificatorio, facilitando una aprehensión “común” del mundo (Rancière, Aisthesis. Escenas del régimen estético del arte).

Las tres artistas aquí presentadas comparten un interés común por analizar el acto de ver y contemplar la realidad, así como sus diversos modos de (re-)presentación y percepción, mediante el ejercicio de “pensar en imágenes” a la manera de Aby Warburg y Walter Benjamin. En este sentido, la imposibilidad de ver y comunicar una verdad absoluta se convierte en el punto de partida para generar conocimiento, al tiempo que revela aquellos mecanismos intrínsecos al régimen escópico y discursivo dominante de la sociedad occidental (el “ruido” de la imagen reenvía al medio). Tras su emancipación, la imagen puede reaccionar y accionar un discurso otro entre el espacio de la reivindicación y la proposición.

La propuesta de Cecilia Ceccherini & Ciara Iacovone, Undisovered Lie, se materializa en un doble canal como formato para hacer dialogar el lenguaje visual y verbal, ver y comunicar, en un desarrollo cuasi sociológico de las lógicas de la mentira. El encuentro que se produce entre ambos canales, y que evoluciona de un modo decadente por la degradación del color al son de las imágenes, se efectúa de forma complementaria desde el momento en el que uno parece la esencia cromática del otro. La presente videoinstalación alude al poder de la mentira como forma de existencia, por medio de realidades alteradas, distorsionadas, instrumentalizando el lenguaje al servicio de intereses de toda índole. En este sentido, Jacques Rancière alertaba de la necesidad de emanciparse de cualquier “mensaje parásito” configurado según el proyecto educativo establecido a partir del binomio saber-ver (Jacques Rancière, Le partage du sensible: esthétique et politique). Una vez conseguido, se abriría una nueva fisura entre lo percibido y lo comprendido.

La videoinstalación de Paula Abalos, Inmortales, revisa el fenómeno de la contemplación como modos de contemplar y ser contemplados, como herramienta de introspección y de estudio de ciertos patrones de conducta para analizar fenómenos sociales. De un modo rítmico, las personas aquí filmadas nos muestran una realidad vista y producida por un smartphone dentro del Musée de l’Orangerie de Paris. En una de sus salas, y con los Nenúfares de Monet como telón de fondo, se van sucediendo una serie de actitudes repetitivas por parte del visitante (toma fotográfica en modo selfie) que están siendo paralelamente registradas por la artista. El resultado es la superposición de pantallas –interfaces sucesivas – que conducen a una congelación de la narración y a la vacuidad de su significado, en pro del sentir visual como forma dominante de vivir y experimentar nuestro mundo actual. Los Inmortales forman parte de este espacio eterno que edulcora una realidad que se nos escapa cada vez más.

La propuesta Ever Folding, de la artista Ro Caminal, hace hincapié en cómo el acto de mirar implica proyectar, construir y precisar una intención, puesto que la mirada es una captura del mundo y una apertura hacia lo externo jamás inocente. Así pues, mientras suena El himno de la alegría, un montaje rápido de imágenes exhibe pliegues continuos de una realidad aparentemente unidireccional. En efecto, el pliegue, material flexible y fácil de adaptar al tiempo y al espacio, permite romper con los binarismos identitarios al tiempo que ofrece una realidad múltiple. El espacio plegado, opuesto a los esquemas simétricos de la visión clásica, articula una nueva organización espacial y genera nuevas relaciones sociales al jugar con las fricciones del adentro y el afuera, la figura y el fondo (Gilles Deleuze, Le Pli. Leibniz et le Baroque). “Solo mis ojos permanecerán para vigilar y perseguir, y volver tus sueños caos” son los últimos versos extraídos con los que finaliza la proyección del vídeo. Si bien la ausencia del tiempo (vigilar, perseguir) remite más a la “escritura” de una historia sin revisión que a la posibilidad de cambio, no obstante, estos evil eyes (Homi Bhabha, El lugar de la cultura) pasan a ser tanto el sujeto narrador como las zonas de resistencia de la condición poscolonial. Además, la perturbación de la mirada da a conocer aquello que no se anuncia; hace presente aquello que está ausente, esto es, “un arte secreto llamado invisibilidad”.

A pesar de que la percepción, la comunicación y la visión están orientadas a la acción, todas ellas retienen de lo real lo que Pierre Bourdieu vino a denominar la évidence aveuglante: evidencia cegadora al mostrar el mundo “tal cual es” (Pierre Bourdieu, Esquisse d’une théorie de la pratique). Partiendo de esta premisa, los tres proyectos se disponen a interrogar las lógicas del lenguaje visual derivando, si no a una pérdida de su centralidad, sí, al menos, a su cuestionamiento como vía principal de aprehensión y comunicación de la experiencia.

Texto: Coral Nieto García

SEDE

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