PAULA LAFUENTE @tachar_la

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@tachar_la
2019
Performance sonora – Videoinstalación


Vídeo en bucle proyectado o división por segmentos en una tablet o móvil (podrían ser varios en función de apoyos) La performance dura unos 20 minutos y consiste en leer parte de los textos que acompañan las imágenes a través de un estetoscopio conectado a un sintetizador polifónico. Se genera un ambiente sonoro a través de el traspaso de esa información por el cuerpo y la máquina. El vídeo/vídeos puede quedar en formato expositivo. La red social instagram está pensada como diario visual, para compartir a base de corazones un estilo de vida y una presentación del individuo capitalista a través de una galería de exhibicionismo inmediato y conectivo. Más allá de las posibles ventajas que ofrecen las redes sociales no podemos dejar de ver las dictaduras algorítmicas que se rigen a base de términos y condiciones. Tachar_la se acerca desde la corporalidad integrada de la imagen como un revelamiento del cuerpo ciborg que nos conforma en nuestra extensión tecnológica a partir del uso del móvil y de sus aplicaciones. Tachar_la es un ejercicio de resistencia, un rito contemporáneo de extrañamiento respecto a la imagen esperada, ocultismo y cuestionamiento en forma de monocromos residuo-huella de un recorrido por lo cotidiano. Rojos, negros, violetas y rosas marcan una visualidad en el log in, sign up, punto com. Un mantra o código morse que navega entre la lengua inglesa, el español y los emoticonos. Abre a través del cuerpo, y paradójicamente , la creatividad de la máquina, donde aparecen fortuitamente errores de código traducidos a imagen como glitch. Los ‘tiempos hipermodernos’, acuñados por pensadores como Lipovetsky, nos configuran como un ser cuerpo-imágen-máquina en la breve instantaneidad del ‘tecnocapitalismo transaccional y salvaje’, como comenta Fontcuberta en la Furia de las imágenes. Tachar_la cuestiona nuestro vouyerismo distanciandose de su formato de red social en la propuesta expositiva. Un ejercicio de deconstrucción de la imagen que reflexiona sobre nuestro tiempo y nuestra relación con las imágenes. Se trata entonces de un calidoscopio de píxeles que se nos aproxima desde el concepto de la postfotografía, sobre lo que Foncuberta comenta: ‘Nos interesa la postfotografía porque nos invita a extraer pensamiento de nuestras acciones en torno a la imagen, y nos lanza a un ejercicio de filosofía que tiene que ver con nuestra experiencia del mundo digital.La red social instagram está pensada como diario visual, para compartir a base de corazones un estilo de vida y una presentación del individuo capitalista a través de una galería de exhibicionismo inmediato y conectivo. Más allá de las posibles ventajas que ofrecen las redes sociales no podemos dejar de ver las dictaduras algorítmicas que se rigen a base de términos y condiciones. Tachar_la se acerca desde la corporalidad integrada de la imagen como un revelamiento del cuerpo ciborg que nos conforma en nuestra extensión tecnológica a partir del uso del móvil y de sus aplicaciones. Tachar_la es un ejercicio de resistencia, un rito contemporáneo de extrañamiento respecto a la imagen esperada, ocultismo y cuestionamiento en forma de monocromos residuo-huella de un recorrido por lo cotidiano. Rojos, negros, violetas y rosas marcan una visualidad en el log in, sign up, punto com. Un mantra o código morse que navega entre la lengua inglesa, el español y los emoticonos. Abre a través del cuerpo, y paradójicamente , la creatividad de la máquina, donde aparecen fortuitamente errores de código traducidos a imagen como glitch. Los ‘tiempos hipermodernos’, acuñados por pensadores como Lipovetsky, nos configuran como un ser cuerpo-imágen-máquina en la breve instantaneidad del ‘tecnocapitalismo transaccional y salvaje’, como comenta Fontcuberta en la Furia de las imágenes. Tachar_la cuestiona nuestro vouyerismo distanciandose de su formato de red social en la propuesta expositiva. Un ejercicio de deconstrucción de la imagen que reflexiona sobre nuestro tiempo y nuestra relación con las imágenes. Se trata entonces de un calidoscopio de píxeles que se nos aproxima desde el concepto de la postfotografía, sobre lo que Foncuberta comenta: ‘Nos interesa la postfotografía porque nos invita a extraer pensamiento de nuestras acciones en torno a la imagen, y nos lanza a un ejercicio de filosofía que tiene que ver con nuestra experiencia del mundo digital.

Projected loop video or division by segments in a tablet or mobile (could be several depending on supports) The performance lasts about 20 minutes and consists of reading part of the texts that accompany the images through a stethoscope connected to a polyphonic synthesizer. A sound environment is generated through the transfer of that information by the body and the machine. The video / videos can be in an exhibition format. The instagram social network is designed as a visual diary, to share a life style and a presentation of the capitalist individual through hearts, through a gallery of immediate and connective exhibitionism. Beyond the possible advantages offered by social networks we can not fail to see the algorithmic dictatorships that are governed by terms and conditions. Tachar_la approaches from the integrated corporeality of the image as a revelation of the cyborg body that shapes us in our technological extension from the use of the mobile phone and its applications. Tachar_la is an exercise in resistance, a contemporary rite of estrangement with respect to the expected image, occultism and questioning in the form of monochrome residue-trace of a journey through the everyday. Reds, blacks, violets and roses mark a visuality in the log in, sign up, dot com. A mantra or morse code that navigates between the English language, Spanish and emoticons. It opens through the body, and paradoxically, the creativity of the machine, where errors of code translated into images appear as fortuitously glitch. The ‘hypermodern times’, coined by thinkers such as Lipovetsky, configure us as a body-image-machine being in the brief instantaneousness of ‘transactional and savage technocapitalism’, as Fontcuberta comments in the Furia de las imágenes. Tachar_la questions our voyeurism distancing itself from its social network format in the expository proposal. An exercise in the deconstruction of the image that reflects on our time and our relationship with images. It is then a kaleidoscope of pixels that approaches us from the concept of post-photography, about what Foncuberta says: ‘We are interested in post-photography because it invites us to extract thought from our actions around the image, and launches us into a exercise of philosophy that has to do with our experience of the digital world. The social network instagram is intended as a visual diary, to share based on hearts a lifestyle and a presentation of the capitalist individual through a gallery of immediate and connective exhibitionism . Beyond the possible advantages offered by social networks we can not fail to see the algorithmic dictatorships that are governed by terms and conditions. Tachar_la approaches from the integrated corporeality of the image as a revelation of the cyborg body that shapes us in our technological extension from the use of the mobile phone and its applications. Tachar_la is an exercise in resistance, a contemporary rite of estrangement with respect to the expected image, occultism and questioning in the form of monochrome residue-trace of a journey through the everyday. Reds, blacks, violets and roses mark a visuality in the log in, sign up, dot com. A mantra or morse code that navigates between the English language, Spanish and emoticons. It opens through the body, and paradoxically, the creativity of the machine, where errors of code translated into images appear as fortuitously glitch. The ‘hypermodern times’, coined by thinkers such as Lipovetsky, configure us as a body-image-machine being in the brief instantaneousness of ‘transactional and savage technocapitalism’, as Fontcuberta comments in the Furia de las imágenes. Tachar_la questions our voyeurism distancing itself from its social network format in the expository proposal. An exercise in the deconstruction of the image that reflects on our time and our relationship with images. It is then a kaleidoscope of pixels that approaches us from the concept of post-photography, about what Foncuberta says: ‘We are interested in post-photography because it invites us to extract thought from our actions around the image, and launches us into a philosophy exercise that has to do with our experience of the digital world.

 

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